TAMBIÉN ENCONTRAMOS MUCHOS PREJUICIOS Y ESTEREOTIPOS EN LOS VÍDEOS MUSICALES, AQUÍ OS DEJAMOS DOS EJEMPLOS MUY CLAROS.
La mujer objeto: Don’t Stop the Party, Pitbull
Se observa al cantante rodeado de un séquito compuesto por numerosas y bellas mujeres mientras se encuentran en distintos ambientes de fiesta y diversión.
Los sentimientos principales que se desprenden tanto de la letra de la canción como de las imágenes asociadas a esta son los de alegría, diversión, fiesta, despreocupación, desahogo económico, lujo, prestigio, exclusividad, alto nivel de vida, placer, etc..., es decir, se presenta a través de los personajes y los escenarios una actitud hedonista. Los estereotipos mostrados se basan en el lujo y en los beneficios de la clase alta cuyos ingresos económicos les permiten disfrutar de una serie de actividades de tipo lúdico como las expuestas en el vídeo musical: fiestas en lujosos barcos y en grandes casas en ciudades en las que la exclusividad, la moda y el dinero son valores en alza y en las que la fiesta se realiza en multitud que bebe, comen y bailan sin cesar.
Por otra parte, aparecen estereotipos relacionados con el canon de belleza establecido ya que aparecen mujeres jóvenes y bellas en actitud sensual.
La mujer-cuerpo: Blurred Lines, Robin Thicke
El vídeo musical, dirigido por Diane Martel, cuenta con dos versiones, ya que la primera fue censurada por su contenido sexual. En la segunda versión, las modelos que acompañan a los cantantes durante su actuación aparecen vestidas de manera escasa mientras que en el clip original se mostraban casi desnudas.
La mujer objeto: Don’t Stop the Party, Pitbull
Se observa al cantante rodeado de un séquito compuesto por numerosas y bellas mujeres mientras se encuentran en distintos ambientes de fiesta y diversión.
Los sentimientos principales que se desprenden tanto de la letra de la canción como de las imágenes asociadas a esta son los de alegría, diversión, fiesta, despreocupación, desahogo económico, lujo, prestigio, exclusividad, alto nivel de vida, placer, etc..., es decir, se presenta a través de los personajes y los escenarios una actitud hedonista. Los estereotipos mostrados se basan en el lujo y en los beneficios de la clase alta cuyos ingresos económicos les permiten disfrutar de una serie de actividades de tipo lúdico como las expuestas en el vídeo musical: fiestas en lujosos barcos y en grandes casas en ciudades en las que la exclusividad, la moda y el dinero son valores en alza y en las que la fiesta se realiza en multitud que bebe, comen y bailan sin cesar.
Por otra parte, aparecen estereotipos relacionados con el canon de belleza establecido ya que aparecen mujeres jóvenes y bellas en actitud sensual.
La mujer-cuerpo: Blurred Lines, Robin Thicke
El vídeo musical, dirigido por Diane Martel, cuenta con dos versiones, ya que la primera fue censurada por su contenido sexual. En la segunda versión, las modelos que acompañan a los cantantes durante su actuación aparecen vestidas de manera escasa mientras que en el clip original se mostraban casi desnudas.
Los estereotipos representados en este vídeo musical se centran en el rol de los personajes, claramente diferenciados en dos grupos: los cantantes y las modelos. En cuánto a los cantantes, estos manifiestan estereotipos relacionados con su papel dominante de hombre y de seductor.
Por su parte, las modelos aparecen prácticamente desnudas lo que aumenta la dicotomía entre los personajes. El papel de las chicas es marcadamente sexual y se muestran en una actitud levemente infantil, enfatizando el estereotipo de guapa y tonta.
El rol femenino reflejado en este videoclip guarda relación con la letra de la misma, de alto contenido machista en la que la mujer es tratada como un ser inferior creado para satisfacer las necesidades sexuales del hombre.
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