- Pide ayuda. Si
eres menor recurre a tu padre o tu madre o, en su defecto, a una persona
adulta de confianza. Asegúrate de que esa persona conoce y entiende estas
pautas para que ambos podáis remar en el mismo sentido y para que, en su
ánimo de protección, no haga cosas que acaben siendo perjudiciales.
- Nunca respondas a las provocaciones. Hacerlo no te ayuda en nada y, sin embargo, es un estímulo y una
ventaja para quienes te acosan. Mantén la calma y no actúes de forma
exagerada o impulsiva en ningún caso.
- No hagas presunciones. Puede que ni las circunstancias ni las personas que parecen
implicadas sean como aparentan. Mantén un margen para la duda razonable
porque actuar sobre bases equivocadas puede agravar los problemas y crear
otros nuevos.
- Trata de evitar aquellos lugares en los que eres
asediado en la medida de lo posible hasta que la
situación se vaya clarificando. Si se trata de redes sociales o
comunidades online no te será difícil. Si el acoso llega por el teléfono
móvil, no descartes cambiar de número.
- Cuanto más se sepa de ti, más vulnerable eres y
más variado e intenso es el daño que pueden causarte. ¿Imaginas una mentira ridiculizándote construida sobre datos
privados reales escrita en tu muro? ¿qué pasaría si alguien, haciéndose
pasar por ti, insulta a tus amistades?. Es momento, por lo tanto, de
cerrar las puertas de tu vida online a personas que no son de plena
confianza. Para ello:
a. Evita
intrusos. Para ello debes realizar, en orden, estos pasos:
- Realiza un chequeo a fondo de tu equipo para asegurarte de que no tienes software malicioso (troyanos, spyware…) que puede dar ventajas a quien te acosa. Es importante. Dispones de herramientas gratuitas para ello en la dirección www.osi.es.
- Cambia las claves de acceso a los servicios online que usas, pero nunca antes de haber realizado el paso anterior. Recuerda que deben ser complejas de adivinar y llevar combinados números y letras.
b.
Depura la lista de
contactos. Revisa y reduce la lista de contactos
que tienes agregados en las redes sociales (o en otros entornos sociales
online).
c.
Reconfigura las opciones de privacidad de las redes sociales
o similares en las que participes y hazlas más estrictas. Asegúrate de que
sabes bien cómo funcionan estas opciones y sus implicaciones.
d.
Comprueba qué cuentan
de ti online. Busca la información sobre ti
publicada otras personas y trata de eliminarla si crees que puede ser utilizada
para hacerte daño.
e.
Repasa la información
que publicas y quién puede acceder a ella y
poner, a su vez, al alcance de terceras personas.
f.
Comunica a tus
contactos que no deseas que hagan circular
informaciones o fotografías tuyas en entornos colectivos.
g.
Ejerce tu derecho
sobre la protección de datos personales. Tú
decides el uso que se puede hacer de ellos, incluyendo tu fotografía
- Guarda las pruebas del acoso durante todo el tiempo, sea cual fuere la forma en que éste se
manifieste, porque pueden serte de gran ayuda. Trata también de conocer o
asegurar la identidad de los autores pero, en todo caso, sin lesionar los
derechos de ninguna persona.
- Comunica a quienes te acosan que lo que están
haciendo te molesta y pídeles, sin
agresividad ni amenazas, que dejen de hacerlo. Recuerda que no debes
presuponer hechos o personas en tu comunicación, por lo que debes medir
muy bien cómo lo haces, sin señalar a nadie en público, pero a la vez
tratando de asegurarte de que se entera la persona o personas implicadas.
- Trata de hacerles saber que lo que están haciendo
es perseguible por la Ley en el caso
de que el acoso persista. Les puedes sugerir que visiten webs como www.e-legales.net o www.ciberbullying.net para
que lo comprueben por sí mismos.
- Deja constancia de que estás en disposición de
presentar una denuncia, si a pesar del paso anterior
continúa el acecho. Manifiesta que cuentas con pruebas suficientes
recopiladas desde el inicio y que sabes cómo y dónde presentarlas. Debes
indicar que, si el acecho persiste, te verás obligado a acudir a la
policía.
- Toma medidas legales si la situación de acoso, llegado este punto, no ha cesado.
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